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Publicacions:
ressenyes sobre llenguatge i comunicació
Selección de reseñas
sobre lenguaje y comunicación
Las reseñas de Xavier Laborda reproducidas han aparecido en Cuadernos de Pegagogía, Gausac y Tonos digital, entre otras
cabeceras.
Índice de los autores y de
las obras recensionadas
José María Valverde, El arte del
artículo (1949-1993), Barcelona, Universidad de Barcelona, 1994.
David Crystal, Enciclopedia
del Lenguaje de la Universidad de Cambridge
Fernando Lázaro Carreter, El dardo en la palabra
Gloria Hervás Fernández, La comunicación verbal i no verbal
María Victoria Reyzábal, Diccionario de términos literarios (I y II)
Emilio Sánchez Miguel, Comprensión y redacción de textos
Michael Billig, Arguing and
Thinking: A Rhetorical Approach to Social Psychology
José Antonio Marina, La selva del lenguaje: introducción a un
diccionario de los sentimientos
José Antonio Marina, Marisa López Penas, Diccionario de los sentimientos
Revista semanal Viari. Revista exclusiva dels FGC
Periódico gratuito Barcelona y m@s
Francesc Ruiz i San Pascual, Rosa Sanz i Ribelles, Jordi
Solé i Camardons, Diccionari
de Sociolingüística
Antonio M. Bañón, Discurso e
inmigración. Propuesta para el análisis de un debate social
Rosa Vallverdú, Raimon Pavia, Diccionari de
citacions catalanes
Hubert L. Dreyfus, Acerca de Internet
Luis Cortés y Mª. Matilde Camacho, ¿Qué
es el análisis del discurso?
Ruth Wodak y Michael Meyer,
Métodos de análisis crítico del discurso
Teun van Dijk, Racismo y
discurso de las élites.
Dominación étnica y
racismo discursivo en España y América Latina
Natalia Fernandez Diaz, La
violencia sexual y su representación en la prensa
Ariadna Luis i Vidal-Folch y Azucena Palacios Alcaine, Lenguas
vivas en América Latina, Tonos
Digital, 7 (VI-2004).
J. Collins y R. Glover,
Lenguaje colateral. Claves para
justificar una guerra, CLAC, Círculo de Lingüística Aplicado a
la Comunicación, 15 (IX-2004). http://www.ucm.es/info/circulo/no19.
Alejandro Arribas, El
laberinto del comensal,
CLAC, Círculo de Lingüística Aplicado a la Comunicación, 15 (IX-2004). http://www.ucm.es/info/circulo/no19.
Rosa
Artigas, Joan Bellés, Maria Grau, Tipotext. Una
tipologia de textos de no-ficció, Lingüística en la red, http://www2.uah.es/linred (25-10-04).
Carles Ros (1770), Ràro
Diccionario Valenciano-Castellano, ùnico y
singulàr, de voces monosylabas, CLAC, Círculo de Lingüística
Aplicado a la Comunicación, Ciencias de la Información. Universidad Complutense
de Madrid, 20 (XI-2004). www.ucm.es/info/circulo/no20.
José Antonio Hernández Guerrero y María del
Carmen García Tejera, El arte de hablar. Manual de Retórica
Práctica y Oratoria Moderna, Revista digital CLAC, Círculo de
Lingüística Aplicado a la Comunicación, Ciencias de la Información. Universidad
Complutense de Madrid, 20 (XI-2004). www.ucm.es/info/circulo/no20.
Reseña de El lenguaje de la
comunicación (Joan Mulholand) y Tècniques de negociació i resolució de
conflictes (Carles Mendieta i Suñé)”, Tonos Digital,
8 (XII-2004) 1-4. www.um.es/tonosdigital/znum8.
Jacques Maurais y Michael A. Morris, Languages in a Globalising World,
Lingüística en la red, Universidad de Alcalá de Henares. www2.uah.es/linred (01/12/04).
El arte del artículo (1949-1993)
José María
Valverde
Barcelona,
Universidad de Barcelona, 1994 (260 pág.)
Son cuarenta y cuatro años de publicar artículos en revistas y
periódicos. El tesón y el dominio de José María Valverde en el arte del
artículo deparan al lector una magnífica lección de escritura y de reflexión
que exhibe lo mejor de la cultura: agilidad, profundidad, actualidad y
amenidad.
La edición de El arte del
articulo (1949-1993) recoge los materiales periodísticos seleccionados por
el autor y agrupados en seis secciones, según un criterio cronológico, en
parte, y de afinidad temática, en segundo lugar. La primera sección,
relacionada con su estancia como profesor en Roma de 1950 a 1955, contiene
artículos de fina descripción de estampas italianas. Entre estos escritos
también hallamos trabajos de crítica literaria, como el de la valoración a la
baja de T. S. Eliot. La siguiente parte cubre hasta 1977, en la que encajan sus
etapas de catedrático de Estética en la universidad de Barcelona y también,
tras su dimisión por razones políticas, de docencia en universidades
canadienses.
Tras la muerte del dictador Franco, José María Valverde recupera su
cátedra de Barcelona en 1976. Entonces comienza esa nueva etapa escribiendo
sobre la universidad que dejó y la que encuentra. Al poco, de la mano de
Lorenzo Gomis, director de El Correo
Catalán, publica una columna semanal. Bajo el epígrafe “Paréntesis” y,
luego, “El uso de la palabra”, Valverde realiza una tarea intensa, homogénea,
en la que sobresale el compromiso en el lector medio y las inquietudes teóricas,
morales y poéticas del autor. Completan la obra dos secciones más con reseñas,
ponencias y artículos de diverso calado.
En el centenar de artículos recogidos en el presente volumnen
descolla una constante, “la conciencia del lenguaje” como ámbito que “puede y
debería llevar a la conciencia de todo”, en palabras del propio autor. Y, desde
ese punto de vista, destaca un ejercicio crítico, contra corriente y con el
valor de la anticipación, a menudo, como sucede con las críticas de la
filosofía analítica, la obra de Heidegger, el estructuralismo y la
de(s)construcción derridiana. Su crítica no se arredra ni se detiene ante
escuelas ni celebridades. Y con ella arremete contra falacias que pasan por
legales, como la sinceridad (“nada ha engañado tanto como la sinceridad”), la
oscura historia de la ciencia (“su progreso ha ocurrido a fuerza de herejías y
destrucciones”) o la retórica (“tanto se ha hablado mal de la retórica… sin
darse cuenta de que esto no era más que otra retórica”).
Pero estos ejemplos deslumbrantes no han de hacernos olvidar otro
rasgo característico del maestro y magnífico escritor, cual es el humor. Un
humor a veces hecho de fina ironía. Otras veces, con la jocundia de la chanza,
tan propia de quien se reconoce “drogadicto del chiste”, que igual aplica al
derecho que a la religión, sin dejar de lado tampoco la cultura. He aquí un
apunte de su humor, en una situación de la vieja España franquista, impreganada
de un rancio catolicismo:
En una tanda de
ejercicios espirituales, especialmente destinados a las “fuerzas vivas” de una
capital de provincia, se presenta un señor oscuro que advierte: “Yo vengo a
hacer los ejercicios en representación del señor gobernador”.
La lectura de El arte del
artículo permite conocer una admirable labor de estética literaria y de
preceptiva periodística. Pero también, da ocasión al lector de hallar una
compañía impagable es esta voz que le habla desde las páginas. En este libro de
artículos tiene el lector la garantía de conocer el discurrir de la biografía
intelectual de un escritor que ejerce un magisterio amable en el trato y, a la
vez, generoso por esa entrega sin freno de ideas y de razones, de erudición y
de sentido del humor, de afecto y sentido del deber intelectual.
El
habla: millares de respuestas
Enciclopedia del Lenguaje de la Universidad de Cambridge
Crystal, David
Taurus, Madrid,
1994 (475 pág.)
La Enciclopedia del Lenguaje
es una obra que, desde su edición inglesa en 1987, ha suscitado elogios de los críticos
y un enorme interés de los lectores. La obra dispone, en 475 páginas bien
aprovechadas, setenta y cinco capítulos agrupados en once secciones, que dan
una respuesta precisa, actual, clara e incluso amena a esa realidad inagotable
que es el lenguaje. La obra consigue este espléndido resultado porque considera
la comunicación y sus códigos en toda su amplitud, complejidad y capacidad de
influencia. Social.
David Crysta (1941), su autor, es un lingüista conocido por su
enorme capacidad de trabajo y de síntesis, así como por su deseo de plantearse
preguntas que interesan al gran público. Una prueba más de que halla respuestas
satisfactorias y sugerentes se brinda en la presente publicación.
A pesar de su título, la Enciclopedia
del Lenguaje es, en realidad, un “embrión de enciclopedia”, tal como la
define Crystal. La obra consiste en un curso de introducción y profundización
en los problemas principales sobre el lenguaje. Su contenido no está organizado
en orden alfabético sino temáticamente. Versa, por este orden, sobre la
comunicación y las lenguas, los contextos, la historia y la estructura. Merece
destacarse el excelente uso de los recursos gráficos y expositivos propios de
este tipo de obras de referencias. Las ilustraciones, los recuadros y esquemas,
y una articulación de textos breves que exploran aspectos diversos y
complementarios de las materias, bastan para asegurar al lector un provecho
considerable. Los apéndices del glosario, el cuadro de las lenguas del mundo,
la bibliografía y el de términos, permiten un uso ágil y selectivo.
Crystal agrupa los contenidos, como hemos indicado, en torno a once
secciones o partes. Comienza comentando el fondo de algunas ideas populares
sobre el lenguaje (parte I). Destaca los factores que crean identidad en los
hablantes, sea psicológica, étnica o contextual (parte II). Describe la
estructura de la lengua, según sus niveles gramatical, semántico y pragmático
(parte III). Atiende luego al medio físico del lenguaje y las actividades de
hablar y escuchar (parte IV), leer y escribir (parte V), signos y visión (parte
VI). Una sección fundamental cubre el campo de la adquisición infantil del
lenguaje (parte VII) y otra muy breve apunta cuestiones de cognición y
trastornos del lenguaje (parte VIII). Las tres últimas partes están dedicadas a
las raíces y prácticas de las lenguas en el mundo. A saber, el número de
lenguas existentes, con su censo de hablantes, las familias de lenguas y su
evolución, o el caso especial de las lenguas criollas (parte IX); los problema
sociolingüísticos derivados del multilingüismo y la planificación
institucional, el ejercicio de la traducción e interpretación o el aprendizaje
de idiomas (parte X); por último, se reservan unas páginas a sistemas de
comunicación humana y animal, y a una escueta crónica de la lingüística, desde
la India remota y la Grecia clásica hasta hoy.
Es conveniente aclarar que, si bien David Crystal es lingüista, su
trabajo no se encierra en un estudio y en una selección de interés puramente
lingüístico. En realidad, el autor despliega una concepción tan sólida
teoréticamente como asequible y significativa para muchas lectores. La
aproximación de Crystal es de tipo antropológico, si se entiende esta etiqueta
de modo amplio; el lenguaje como una faceta básica del individuo y de sus
comunidades. De ahí que cualquier capítulo de la obra intente responder a
preguntas que se hacen educadores, especialistas y hablantes que sienten la
curiosidad y la fascinación por el habla, por el instrumento de exploración y
de edificación de lo que es la identidad personal y la realidad social.
La calidad original de esta obra de consulta se acrecienta con su
traducción al castellano. El lingüista Juan Carlos Moreno, al frente de su
equipo, ha realizado una brillante labor no ya sólo de traducción sino también
de adaptación, de acuerdo con los intereses del lector de habla hispana. El
resultado es una obra enriquecida con referencias y ejemplos del español
peninsular y americano. Esto la convierte en una obra felizmente proyectada al
mundo cultural con el que comercia la lengua.
El dardo en la palabra
Fernando Lázaro Carreter
Barcelona,
Círculo de Lectores, 1997; 757 pág.
El libro recopila más de doscientos de artículos que Fernando
Lázaro Carreter, eminente filólogo y, desde 1991, presidente de la Real
Academia, ha publicado a lo largo de veinte años en diarios españoles y
americanos. Su título, El dardo en la
palabra, es el mismo que encabezaba la columna en la que aparecieron los
artículos, que “nacieron como un desahogo ante rasgos que deterioran nuestro
sistema de comunicación”, manifiesta el autor en el prólogo. Comenzaron como
dardos lanzados contra los usos verbales descuidados, los estragos que provocan
las dudas y la torpeza discursiva que en no pocas ocasiones exhiben los medios
de comunicación de masas. Luego, la escritura de Lázaro ha incorporado a sus
precisos razonamientos una ironía iluminadora y un humor cordial, lo cual da
pie a que su lectura suponga para el lector la reunión de lección y
distracción. Es muy atinado el comentario de Eduardo Haro Tecglen en que
afirmaba que, con el tiempo, Lázaro ha perdido el fastidio de los primeros
artículos y ha sabido brindar unas críticas bien templadas. Por algunas
afinidades, este libro me lleva a buscar en la biblioteca la soberbia y casi
desconocida obra del desapercido José María Valverde, El arte del artículo (Universidad de Barcelona, 1994), para releer
algunos textos de la producción periodística del maestro (1949-1993).
El orden cronológico de las secciones de El dardo en la palabra invita a examinar la evolución de los
asuntos y su trato, con el aliciente de las refererencias incidentales del
momento (escritores, políticos, un juez de la Audiencia Nacional). También se
puede curiosear, según nos atraigan los títulos. Aun hay otra forma de lectura
—muy provechosa, por cierto— que es la consulta, tarea que facilita el extenso
índice de términos que se incluye. Puestos a imaginar un curso informal de
lengua para todo tipo de alumnos, el libro de Lázaro Carreter podría ser un
material excelente de lectura y documentación, porque muestra las fuentes de
documentación filològica y los conceptos de la lingüística que encarrilan la
tarea, los pasos que da al discurrir, como quien delibera sobre las
opciones para concluir lo que convenga
sin dictar doctrina ni olvidar que las palabras son del pueblo y viven en él.
El lector curioso y el especialista encontrará de todo o casi todo
lo que es interesante reflexión sobre la lengua: léxico (rutinario o habitual),
fonética (México con sonido ks o j), neominia (airbaig, cojín de
seguridad, peto o escudo de aire), barbarismos (contactar), sintaxis (en
relación a, en relación con), argumentación (el discurso de Arias Navarro),
metáforas (chupar de rueda), metáforas imposibles (a pie de cesped),
latiguillos (vale), pragmática (tuteo a mansalva). Sin embargo, la mayor
riqueza de la obra está en su aire vivencial y fragmentario, como si se tratara
del diario menor del erudito, al que nos atreveríamos a pedir que continúe en
sus comentarios sobre el problema de la lengua en los medios, pero no sólo en
lo que toca a la corrección y la pecisión, sino también como un aspecto de la
industria de la conciencia y del crédito ideológico.
La
concepción explícita de la comunicación y su crítica
La comunicación verbal i no verbal
Gloria Hervás Fernández
Madrid, editorial
Playor, 1998, 206 pág.
Diccionario de términos literarios (I y II)
María Victoria Reyzábal
Madrid, Acento editorial,
1998, 94 + 93 pág.
Comprensión y redacción de textos
Emilio Sánchez Miguel
Barcelona, Edebé,
1998, 278 pág.
Los tres trabajos que presentamos versan sobre la lengua y sus
facetas. Y tienen en común una intención didáctica innegable. En primer lugar,
tenemos entre las manos un manual de la serie “Cómo dominar”, el referido a La comunicación verbal i no verbal, que
consta de cuatro secciones, a saber, la genérica sobre qué es comunicación, y
las específicas de lo verbal, de lo no verbal y, en último término, de los
sistemas mediáticos (prensa, publicidad…). En el libro se acompaña cada sección
de un apéndice práctico y elemental, con unas actividades, un cuestionario y un
lexicón. La exposición teórica es clara y efectiva, si bien la autora, Gloria
Hervás, superpone conceptos de diferente origen, por ejemplo los del
estructuralismo y los de la pragmática. En definitiva, conviene no confundir el
valor cierto de la obra con la pretensión editorial, bajo el eslogan de “cómo
domina”. Lo que puede ser un buen prontuario de conceptos sobre la comunicación
para alumnos de secundaria, no justifica, sin embargo, el reclamo editorial de
un curso práctico.
El libro de Gloria Hervás ofrece al lector la posibilidad de
reflexionar sobre los actos comunicativos y para ello aporta esos términos y
ámbitos, quizá demasiado genéricos de lo verbal y lo no verbal, aunque
probablemente esta desporporción teórica y generalista sea achacable a los
propios programas administrativos. Sortea la autora tal dificultad con una carta
de materiales diversa y útil sobre los sistemas de comunicación social, a
partir de los cuales podría el estudiante iniciar sus estudios y proyectar
sobre ellos sus intereses personales.
En el camino ascendente de la reflexión, que comporta un claro dominio
del discurso, hallamos el provechoso diccionario de Términos literarios de María Victoria Reyzábal. La delicada tarea
de seleccionar en las breves páginas de la obra, quizá en exceso, tiene el
mérito de incluir no sólo entradas sobre historia y teoría literarias, como
atestigua su título, sino también términos sobre comunicación y retórica.
Además, la redacción es acorde con su propósito de síntesis y actualización de
los conceptos escogidos, muy apropiada para el lector que precisa obras
específicas e introductorias. Quizá se resienta mucho el diccionario de los
límites físicos de la obra, que, aun siendo poco más que un opúsculo, está
dividida en dos volúmenes, con el engorro que ello supone para su uso. Por otra
parte, la misma brevedad, sumarísima brevedad, impide a la autora ilustrar con
ejemplos los conceptos o ampliar el número de éstos para conseguir un
repertorio más preciso e interesante.
La comunicación eficaz no es sólo actividad, sea la espontánea o la
guiada por técnicas y estrategias, sino también y especialmente la que comporta
conocimiento, es decir, una concepción explícita de qué significa hablar,
escribir o leer. Este principio, que es básico en los dos libros de Hervás y
Reyzábal ya mencionados, se convierte en la mayor razón de la obra de Emilio
Sánchez Miguel, Comprensión y redacción
de textos. Desde la perspectiva de la psicología de la educación, Sánchez
Miguel se concentra en el campo de la escritura y examina los problemas de la
comprensión y redacción de textos. En un tono de divulgación, el autor expone
cuestiones actuales de la investigación sobre la comprensión lectora, entendida
como experiencia de aprendizaje y como experiencia comunicativa. Tras
desarrolLar estas aproximaciones teóricas, el psicólogo brinda soluciones muy interesantes
para la comprensión de discursos narrativos y expositivos, y para la mejora de
las redacciones. En este último apartado Sánchez Miguel desarrolla algunas
pautas de producción y corrección de las redacciones escolares, en las
modalidades textuales antes analizadas, la narración y la exposición, que
cierran un trabajo de investigación tan sugerente como de reposada aplicación.
De la lectura de estos tres libros sobre la lengua y la
comunicación podemos extraer ideas y instrumentos que impulsan al lector, al
estudiante y al docente, a interesarse no solo por las estructuras del códigos
y sus términos descriptivos y categoriales, o metalingüísticos, sino también
por los usos discursivos más próximos a su actividad, sean interpersonales o de
la comunicación social. Decir que vale la pena analizar los usos comunicativos
suponer también decir que importa examinar las ambigüedades, las exageraciones,
las contradicciones y los abusos de tales usos. En concreto, ese tipo de
práctica se llama “análisis crítico del discurso”. Para concluir, permítaseme
transcribir una noticia de sucesos como muestra de un material abundantísimo,
brutal y deformante, cuyo examen convierte los conceptos sobre comunicación en
una caja de herramientas sobre lo real. Dice así la nota, cuyo contenido
eludimos comentar aquí:
“La Audiencia Provincial de
Huelva ha condenado a cuatro años de cárcel, privación de patria potestad y
500.000 pesetas de indemnización a una mujer que arrojó a su hija de 2 años por
una ventana. Los hechos ocurrieron el 30 de noviembre de 1996 en Huelva, cuando
el padre de la niña pidió a la mujer que le tirase el encendedor por la
ventana, momento en que la madre tiró a su hija a la calle, quien salvó la vida
porque un toldo amortiguó el golpe”. (El
Periódico, 26-II-1998, p. 22.)
Sucesos,
anuncios, promesas electorales, declaraciones políticas, parlamentos de fiesta…
He aquí múltiples formatos, en absoluto anecdóticos ni simples, que , además de
ser motivo de espectáculo, pueden ser un objeto de crítica i maduración.
Arguing and Thinking: A Rhetorical Approach to Social Psychology
Michael Billig
Cambridge,
Cambridge University Press, 1996, 2nd ed., 325 p.
La obra de Michael Billig, esto es, no sólo el texto que es objeto
de nuestra reseña sino el conjunto de su producción sobre psicología social,
merece la atención de los investigadores en análisis del discurso, como así
atestiguan los frecuentes comentarios que éstos le dedican en la prensa
especializada. Hecha esta declaración positiva, quizá sea ocioso justificar por
qué dedicamos un espacio a Arguing and
Thinking, del profesor de psicología de la universidad británica de
Lougtborough, toda vez que no es una novedad editorial. Su primera edición data
de 1987, a la que siguieron varias reimpresiones más y, recientemente, en 1966,
lo que con propiedad se denomina una segunda edición, que incorpora pocas pero
substanciosas variaciones en el cuerpo del texto y por la inclusión de una
introducción extensa, “Second thougths, second arguments”, en que aclara y
despliega los fundamentos de su indagación retórica.
Sin esa exposición preliminar, donde apunta las referencias de trasfondo
y los autores que orientan su andadura —Bakhtin, Foucault y Habermas—, la
lectura resulta un trabajo de descubierta, dicho sea en el sentido más
atractivo del término, por ello no importa mucho hacerse una idea previa del
trayecto de Billig, pues siempre se puede volver al manifiesto teorético que
representan esas primeras páginas. La amenidad y viveza de su exposición, con
una notable diversidad de materiales invocados de pasada para concretar sus
análisis —incluso un repertorio heterogéneo, por demás, desde los sofistas
hasta el Talmud, pasando por la literatura de gente del siglo—, está al
servicio de una convincente exposición de los principios de la retórica
clásica. Repasa algunos nombres propios que constituyeron la primera tradición
de análisis del discurso en su contexto, entre ellos Protágoras, al que destaca
por su concepción del pensamiento dialógico y de la necesaria e inevitable
confrontación de pros i contra en cualquier asunto; también, Aristóteles,
Cicerón o Quintiliano, y Platón, por la parte de refutación histórica de la
retórica como arte del saber demagógico. Repasa los géneros de las oraciones
públicas, sean deliberativas, forenses o epidícticas; los argumentos
probatorios, sean los formales o formalizantes del entimema y los particularizadores
de la narración o el sucedido; y la proto teoría psicológica de los caracteres
y de las interacciones perlocutivas, que tan admirablemente pergeñó
Aristóteles.
Habrá que deshacer el malentendido, si la relación precedente da a
entender que M. Billig escribe un prontuario sobre retórica clásica, pues nada
más alejado de su propósito, aunque no desdeñe el provechoso recuento de las
aportaciones clásicas. Su proceder es muy otro, ya que alterna las fuentes
teóricas, de modo que expone materiales tradicionales y los pone “al habla” con
teorías de la psicología social y, a su vez, filtra estos elementos a través de
breves análisis de discursos literarios, religiosos o mediáticos. El libro
avanza así, en sus nueve capítulos, debatiéndose entre dos escenarios
doctrinales, el de la retórica y el de la psicología, para desembocar o para
persuadir de la conveniencia de no ampararse en un modelo, por vigente y
resplandeciente que sea. Del examen que Billig hace a partir del lema “debatir
y pensar” surge un provechosa discusión no tanto de la retórica —Roland Barthes
parece aun más interesante, por ejemplo— como de la ciencia moderna y de su
desacralización y de su despiece, para adaptarla mejor a cada situación
interpretativa. Según un crítico, J. Bilmes,
estamos ante “un trabajo de demolición, no de construcción”, de
encarecimiento de las fuentes clásicas y de la instigación a operar de modo
específico con textos y contextos. Quizá esto último es lo que con menos
acierto y coherencia hace Michael Billig en Arguing
and Thinking, lo cual no es un demérito dadas las características
propedeúticas del libro y la razonable predilección por enseñar múltiples
ángulos de la naturaleza agonística i contradictoria del pensamiento, de la
psicología social y de la producción discursiva.
En realidad, el interés de Arguing
and Thinking, con ser grande, no reside en sus propias páginas, salvo por
la instructiva controversia que mantiene con el estándar de ciencias sociales,
para asolar las ideas reverenciales de escuelas de culto, sino que está en la
extensión de su concepto a las obras específicas del autor sobre cuestiones
tales como las opiniones sociales que se tiene de la ideología (1991), la
presentación mediática de la familia real británica (1990) o los comentarios
populares que suscita dicha realeza (1992), o también las concepciones que
proyecta la idea de nacionalismo (1995). Ese conjunto, y no sólo la obra de
contenido general y propósito de
manifiesto científico que es Arguing and
thinking, ese conjunto de análisis, pues, es el que resulta atractivo a los
investigadores que no consienten en consumirse con unos modelos de pensamiento
—en palabras del autor— “burocrático” y “prejudicial”. Sin embargo, la opción
planteada, la de la aproximación retórica a la realidad comunicativa, no es
simple ni específica, pero cuando menos considera entre sus fines estudiar los
componentes sociales y psicológicos, y su naturaleza dinámica, dialèctica,
contextual. Es la propuesta del hom
rhetoricus, una propuesta que amplía y remite, implícitamente, a lo que tan
bien han perfilado autores como Kenneth Burke, Hans-Georg Gadamer, Roland
Barthes, Richrd Rorty o Stanley Fish, desde posiciones complementarias a la
suya, sean la psicología de la retórica, la hermenéutica, la lingüística, la
filosofia pragmatista y la filologia. A los que frecuenten las ideas de alguno
de estos autores, la lectura de M. Billig ha de resultar tan familiar como si
trajera recuerdos de los ya mencionados
o simplemente nos enviara un saludo de estímulo para que sigamos con la tarea
emprendida.
Referencias
Billig, Michael (1990): “Stacking the cards
of ideology: the history of the Sun
Souvenir Royal Album”, en Discourse
and Society, 1990, Vol 1 (1) 17-37.
— (1992): Ideology and Opinions: Studies in Rhetorical Psychology, Londres,
Sage. (Reseña de Mave Mundy, en Discourse
and Society, 1993, Vol 4 (3) 399-401.
— (1992): Talking of the Royal Family, Londres, Routledge. (Reseña de Michael
Crang, en Discourse and Society,
1995, Vol 6 (1) 133s.
— (1995): Banal Nationalism, Londres, Sage. (Reseña de Dariusz Galasinski, en
Discourse and Society, 1996, Vol 7
(4) 569s.
Bilmes, Jack (1997): “Reseña a M. Billig, Arguing and Thinking”, en Discourse and Society, 1997, Vol 8 (2)
279s.
Relación
de un lector fascinado y desdeñoso
La selva del lenguaje
Introducción a un diccionario de los sentimientos
José Antonio Marina
Barcelona,
Anagrama, 1998, 310 pág.
El ensayo de José Antonio Marina es la sexta entrega de sus
celebradas inquisiciones sobre un dominio fascinante, que reúne la
inteligencia, los sentimientos, la voluntad y el lenguaje. El libro que
presentamos retoma este mismo campo desde la perspectiva específica del
lenguaje, y vierte en sus capítulos un caudal considerable de lecturas y
reflexiones con una desenvoltura que le permite desdeñar los habituales límites
de las disciplinas y, para satisfacción del lector curioso, ordenar un panorama
impresionista, intenso y contradictorio —esto es, contraponiendo posiciones— de
las aportaciones científicas. Se interesa el autor por las funciones del habla,
la relación entre los sentimientos y el léxico que los identifica, las
diferencias culturales y afinidades cognitivas en sociedades diferentes, el
problema de la verdad o el de la relación entre la realidad y el lenguaje,
cuestiones estas que le llevan a examinar aportaciones de la lingüística y de
las numerosas disciplinas de la lingüística, como la sintaxis, la pragmática,
la psicolingüística o la sociolíngüística; pero también recala en trabajos de
antropología, psiquiatria, neurología, estética o narratología. El trayecto de
Marina por una selva de anotaciones lingüísticas —de tangos bibliográficos,
como prefiere denominar— se origina y está destinado a pensar sobre la comunicación
y su condición necesaria: nuestra inteligencia ética. “La lingüística, la
ciencia que estudia esa maravillosa creación de la inteligencia humana que es
el lenguaje, tiene fácil acomodo en ese marco amplio y generoso de la
inteligencia ética”, cuyo cometido principal, según el autor, es regir el
“comportamiento para salir bien librados de la situación en que estamos”.
Una teoria de la salvación, una teoría ética, a partir de la
piscología cognitiva, y que libérrimamente califica el autor de “lingüística
personal”. He aquí el meollo de la escritura de Marina, que no debe confundirse
con lo que sorprendentemente afirma el editor en la contraportada (“este libro
es un tratado de lingüística a escala humana”), rindiendo un mal servicio a la
obra, que carece de la condición de tratado, que no plantea un modelo al uso de
la lingüística o las lingüísticas y, por más vueltas que se le de a la
expresión, resulta poco convincente la nota de ciencia “a escala humana”. Se
habrá de entender que tras este sinsentido editorial está la intención de
recordar el estilo ágil y entreverado de expresiones coloquiales, la sugerente
provisión de ejemplos y anécdotas, la decidida presencia, en fin, de las marcas
de subjetividad, de modo que el ensayo alcanza una expresividad que tanto
disuelve la indiferencia de los lectores y promeve la complicidad en buena
parte de ellos. Este mérito innegable ha de considerarse no ya un rasgo
estilístico sino un reclamo soberbio de la atención y un procedimiento eficaz
para exponer modelos que analizan qué es el léxico y cómo opera culturalment en
la comprensión de lo real, cómo aprendemos a hablar y a pensar, qué capacidades
lingüísticas se ven afectadas por lesiones cerebrales, cómo interpretamos o
confundimos lo que comunicamos, o qué actos simbólicos realizamos al hablar.
Esta impresionante relación de asuntos no es exhaustiva, pero
ilustra sobre el calado de la empresa de Juan Antonio Marina, para cuyo
desempeño ha examinado lo publicado y quizá más en los últimos años, como se
aprecia en su aparato crítico. Este aspecto instumental de las notas y de los
comentarios bibliográficos puede resultar, por esa razón de envergadura y
actualidad, una sección muy atractiva. No en vano la sección “Notas y tango
bibliográfico” ocupa un tercio de la obra y cumple su cometido orientador de
manera original e irreverente. Es más, para quien escribe esta reseña, ha
supuesto la principal fuente de enseñanza y satisfacción pues, si bien el
propio ensayo puede parecer a un lingüista un mosaico de materiales muy
diversos, el apéndice de notas cuenta como un segundo libro, al modo de los
reportajes “Así se hizo…”. Este diario de fuentes, que incluye generosa
información sobre las aficiones y las inquinas intelectuales de Juan Antonio
Marina, aporta algo aún más apreciable, cual es la viva representación de las
ciencias —aquí, las que se interesan por el lenguaje— como un proyecto
histórico, sometido a confrontaciones de fondo y de forma, de fortaleza de
modelos y de vaivenes según las modas
o, también, de nombres propios y de las circunstancias que influyeron en
sus biografias. Así, La selva del
lenguaje se lee con mucho agrado, y como un trazo —discutible, pero
vigoroso— de esa historicidad y sus pofías.
Galería
de sentimientos y enormidades
Diccionario de los sentimientos
José Antonio Marina, Marisa López Penas
Barcelona,
Anagrama, 1999, 468 pág.
La gran distancia entre lo que la educación es y lo que podría ser
puede medirse por las carencias en eduación emocional, esto es, en aquellos
aspectos que velan por el desarrollo de la personalidad. Y nos referimos al
conocimiento de las propias emociones, al cultivo de la afectividad, al control
de los sentimientos negativos o a la estimulación de la autoestima. La importancia
de estos aspectos no es sólo personal sino también colectiva, como es el caso
de la educación transversal en valores y en fenómenos afectivos.
Como está asumido, la personalidad del individuo se desarrolla de
modo provechoso si contempla la cognición y los sentimientos. Después de la
denuncia de los excesos cognitivistas, hecha por el psicólogo Jerome Bruner en Actos de significado (Alianza, 1991),
por citar un autor lúcido, es una aspiración de la educación tratar de la
afectividad, así como de la consciencia y del control emocionales. La narración
autobiográfica, la psicología popular o las historias familiares son algunas
formas de estudio y expresión de tales fenómenos.
José Antonio Marina había ya anunciado su interés por los
sentimiento en La selva del lenguaje
(1998), obra que recoge las consideraciones teoréticas que han orientado el
reciente Diccionario de los sentimientos
del propio Marina y Marisa López. Sobre un título tan sucinto conviene aclarar
cuáles son el objeto y la forma de la obra. Respecto de lo primero, digamos que
los autores se interesan por la relación entre los sentimientos y el universo
léxico en diferentes lenguas. Y el resultado es una presentación muy
interesante de la complejidad semántica que manejan los códigos de lenguas de
diferentes culturas. La hipótesis del trabajo, desde una perspectiva
inequívocamente cognitivista, es que por encima de las particularidades de la
selva léxica, hay notables afinidades cognitivas en todas las lenguas.
Y sobre la forma del Dicionario
de los sentimientos, el lector observará al instante que la obra no es tal
diccionario sino un ensayo que clasifica y analiza con instrumentos
heterogéneos —extraídos de la filología, la psicología, la antropología— una
tipologia que los autores presentan como universales de la afectividad. La
clasificación consta de 22 tribusde sentimientos, que a su vez contienen
diversos clanes o representaciones específicas de sentimientos, junto con sus
términos afines.
Esta obra documentada ofrece la oportunidad de sumergirse en una
documentación considerable y en una investigación incipiente. El resultado, si
bien irregular y algo confuso, tiene la honestidad de enfrentar al lector a la
maravilla de un mundo chocante y feraz en términos sobre los sentimientos. Es más,
la misma escritura de Marina y de López es un objeto digno de estudio por la
expresión de los sentimientos, el aprecio de sí mismos y la divulgación de sus
certezas.
Viari. Revista exclusiva dels FGC
Edita Premsa Local Sant Cugat
11,5 x 16,4 cm.; 64 pàgines, il·lustrades a color
Revista gratuïta i setmanal (dimecres) per als usuaris dels Ferrocarrils
Generals de Catalunya
Tiratge, 40.000 exemplars
Primer número, 8 de novembre de 2000
Barcelona y m@s
Edita Índice Multimedia
29 x 42 cm.; nombre de pàgines variable (de 28 a 48), a color i amb
il·lustracions
Diari d’informació general, gratuït, editat el dies feiners, de dilluns a
divendres.
Repartiment a l’area metropolitana de Barcelona
Tiratge, 100.000 exemplars
Primer número, 16 de novembre de 2000
La premsa gratuïta s’ha ampliat amb l’aparició simultània, el mes de
novembre, de dues noves capçaleres, Viari
i Barcelona y m@s. Els tiratges de
quaranta mil i cent mil exemplars, respectivament, són un indici de la
importància de les edicions. Però, encara resulten més interessants altres
aspectes qualitatius, com l’àmbit intercomarcal que abasten i la singular
orientació dels continguts que ofereixen.
Pel que fa l’àmbit, Viari és una
revista que es distribueix a la xarxa dels Ferrocarrils de la Generalitat de
Catalunya, a les seves línies de Barcelona, Terrassa i Sabadell. Cada dimecres Viari apareix a uns expositors
instal·lats a les andanes de tren i els lectors hi troben escrits d’entreteniment,
notícies breus, una entrevista, la secció de cartes i un reportatge. El molt
petit format de la revista fa que la lectura sigui àgil i agradable. Les
informacions sobre l’oferta de lleure i un conjunt de textos amables fan les
funcions de “guia de l’oci” i de vitrina informal dels Ferrocarrils. Un 36% de
publicitat és l’espai que ocupa a la publicació aquesta part fonamental del
finançament.
La revista Viari no és tan sols
digna de menció perquè es distribueixi a les set o vuit estacions de Sant Cugat
ni perquè tingui un molt petit format, sinó perquè també l’empresa editora és
Premsa Local de Sant Cugat, la mateixa que edita Tot Sant Cugat, Els 4 Cantons
i Viure a Sant Cugat. Aquesta
ubicació de l’editor a Sant Cugat té l’al·licient d’un bon coneixement de les
coses locals i també de la comarca vallesana. Aquesta perspectiva externa a
Barcelona sembla un aspecte poc usual i molt positiu per contrarestar
l’hegemònic punt de vista de la capital. Un altre aspecte notable de Viari és la subtilesa d’alguns escrits,
que assoleixen qualitat literària i són un motiu d’admiració. És el cas de les
cartes dels lectors, una secció que es diu “gent de tren”, i que ja al primer
número tenia tres missives d’uns anònims corresponsals. La sorprenent
anticipació d’aquests viatgers a l’aparició de la revista i la semblança en el
seu estil i en l’extensió de les cartes ha creat escola, i el model es repeteix
en els següents números de la revista com si fos l’obra d’una mateixa mà. Són
cartes bondadoses que expressen els millors sentiments dels viatgers, també
originals, perquè expliquen històries poètiques i simpàtiques anècdotes: la
pèrdua d’una sabata que ningú no vol, la trobada d’un conseller de la
Generalitat al seient del costat, l’amor a primera vista d’una passatgera
inconeguda. El lector d’aquestes cartes sentirà una invitació a formar part
d’un club alegre i despreocupat d’usuaris, una invitació irresistible que
destil·la tota la revista.
L’altra nova capçalera, Barcelona y
m@s, porta com a subtítol el lema de “el primer diari que no es ven”, un
joc de paraules que resulta inatacable en el sentit de la gratuïtat, però que
presenta també el vessant més delicat de la premsa gratuïta: la dependència
dels anunciants. La informació que es publica condiciona la publicitat. Però
també és cert que una publicació de cent mil exemplars de tiratge és un reclam
poderós per als anunciants. El fet que Barcelona
y m@s sigui també l’única publicació diària d’aquests tipus i, encara més,
que tingui una orientació expressament popular, fan considerar aquest diari com
un fenomen impressionant. És un diari popular perquè publica informació però no
opinió, reparteix el paper entre text i il·lustració i organitza els continguts
en quatre seccions principals, les referides a Barcelona, informació general,
esports i, finalment, espectacles i televisió. La publicitat ocupa un 17% de
l’espai, als números consultats. La redacció en castellà (80%) deixa poc espai
pel català i alhora crea uns salts de llengua no gaire recomanables.
La major part dels exemplars són repartits a mà per repartidors als
viatgers de metro i de tren, a Barcelona i a localitats de l’àrea
metropolitana, entre elles Sant Cugat, Sabadell, Terrassa, Granollers i Mataró.
També es pot trobar exemplars a centres educatius, sanitaris i altres indrets
de molta presència de gent. L’editora del rotatiu és Grupo Índice Multimedia,
que publica les guies QDQ (39 guies
gratuïtes editades a Espanya) i el diari Madrid
y m@s (137.000 exemplars). El diari Barcelona
y m@s és una prova original d’introducció de premsa popular i que compta
amb la demanda potencia d’una gran capa de població - al voltant del 90%- que
no compra mai el diari. Hi ha hagut intents de fer premsa populista, com fou el
cas a Catalunya de L’Observador, de
signe coservador i de pagament, però que no van tenir èxit. Els directius del
nou diari afirmen -el conegut J. A. Martínez Soler- que els seus lector senten
una novedosa inclinació a comprar diaris durant el cap de setmana, la qual cosa
-si resulta certa- és un doble motiu de satisfacció, ja que llegeixen de franc
els dies feiners i enforteixen el sector de premsa venal amb les compres de cap
de setmana. La qualitat de Barcelona y
m@s, que presenta una redacció correcta i una selecció de notícies adient,
fa creure en els bons presagis expressats per a la premsa gràfica al país. El
nou bestiari informatiu així ho fa pensar.
Breviario
de la lingüística contextual,
Tonos Digital.
Universidad de Murcia
www.um.es/tonosdigital
Diccionari de Sociolingüística
Francesc Ruiz i San Pascual, Rosa Sanz i Ribelles, Jordi Solé i
Camardons
Barcelona,
Enciclopèdia Catalana, 2001; edición en lengua catalana; 328 páginas
Las
ciencias crecen y se ramifican en especialidades a un ritmo intenso y cada vez
más acelerado. Este fenómeno, que causa orgullo en los estudiosos pero que
también puede resultar por momentos abrumador, se produce de un modo evidente
en la Lingüística. En realidad, habríamos de hablar no ya de una ciencia en
singular sino más bien de lingüísticas, o cuando menos de varios campos que
agrupan sus diversas disciplinas: el formal (fonología, morfología…), el
contextual (sociolingüística, pragmática…), el historiográfico (historiografía,
escritura…) o el aplicado (psicolingüística, enseñanza de lenguas…).
Dejando
a un lado la clasificación de las disciplinas lingüísticas, vale la pena
considerar cuáles son los modos preferibles para aprovechar esta bonanza
productiva de la ciencia. Uno de ellos es la especialización y la investigación
en un dominio bien conocido para el científico. Pero también cabe proponer otro
modo de estudio, que avanza en una dirección opuesta y, a la vez,
complementaria. Y no consiste en profundizar en un conocimiento generalista,
sino más bien en el de síntesis, aquel que surge de la integración de diversas
disciplinas. Y aquí nos remitimos a la idea ya indicada de los campos de la
Lingüística, sean éstos el formal, el contextual, el historiográfico y el
aplicado, o bien sean otros. Cada campo es un invitación al encuentro de sus
estudiosos. Se trata, en definitiva, del diálogo entre especialistas de
disciplinas afines. Éste es un canal de progreso científico ya conocido, pero
insuficientemente explorado, que puede ser muy prometedor para la Lingüística.
Claro
que es fácil expresar este propósito, pero resulta ocioso si no se acompaña su
idea de un programa concreto. Pues bien, la edición del Diccionari de Sociolingüística brinda una propuesta específica,
breve y sugestiva. Bajo este título excesivamente modesto, sus autores han
organizado lo esencial del bagaje terminológico de las disciplinas
contextuales, a partir del eje de la sociolingüística. Francesc Ruiz i San Pascual,
Rosa Sanz i Ribelles, Jordi Solé i Camardons forman un equipo redactor
destacable por la diversidad de su formación (en historia, pedagogía y
filología) y por el propósito de abarcar conceptos académicamente consolidados
y otros emergentes y renovadores.
Las
1.150 entradas de que consta el diccionario recorren y, lo que es más
importante, interelacionan los fundamentos de la sociolingüística, la
pragmática, la retórica, la semiótica, la etnografía lingüística y el análisis
del discurso. Las entradas están rigurosamente definidas y de su contenido se
obtiene una exposición comprensiva según el interés de cada término. La
concisión del redactado resulta satisfactoriamente burlada de dos modos muy
eficaces. En ciertas ocurrencias se provee un texto generoso. Y en todas las
entradas halla el lector ampliaciones mediante la indicación de bibliografía,
remisiones a otras entradas y, como pieza magistral, la localización del
término en un índice temático. El índice temático es un anexo del diccionario
mediante el que se ordena las entradas en un listado de 18 secciones. Para dar
una idea del calado de esta organización conceptual, diremos que las secciones
del índice temático son, por citar unas pocas, las siguientes: sociología de la
lengua, planificación lingüística, sociolingüística del conflicto; variación y
variedades lingüísticas; lengua, escuela y aprendizaje de lenguas;
interlingüística. La consulta del índice temático atestigua la enorme capacidad
investigadora de sus redactores, quienes se interesan también por la
antropología lingüística, la psicología social, los derechos lingüísticos o las
instituciones, programas y asociaciones vinculadas al estudio y la promoción de
las lenguas.
La
consulta del Diccionari de
Sociolingüística permite palpar contenidos propios de una enciclopedia,
compendiados de un modo inteligente y estimulante. Pues se trata de una obra
que anima a crear y recorrer con aprovechamiento y placer ese campo común a
profesores, alumnos y hablantes. La razón de esta invitación tan efectiva es
que los autores del Diccionari de
Sociolingüística, Francesc Ruiz i San Pascual, Rosa Sanz i Ribelles, Jordi
Solé i Camardons, Diccionari de
Sociolingüística, han dispuesto en la obra tres aspectos tan difíciles de
conjugar como son la documentación, la reflexión y la crítica.
Discurso e
inmigración. Propuesta para el análisis de un debate social
Antonio M. Bañón
Pròlogo de Teun A. Van Dijk; 350 págs.
Murcia, Universidad de Murcia, 2002.
El debate social y
el análisis crítico del discurso
El
libro Discurso e inmigración. Propuesta para el análisis de un debate
social capta con fuerza la atención del lector porque se trata de una obra
en que se combina una rigurosa investigación sobre el discurso con la
actualidad social que supone para España y Europa la inmigración. He aquí, en
esta investigación y actualidad, una confluencia inusual, que no incrementa el
valor científico de la aportación, ya de por sí excelente, pero que sí
multiplica las expectativas de la obra por su inmediata aplicabilidad a la
comunicación social, esto es, a su estudio y regulación deontológica.
Una
parte del mérito de la obra ha de reconocerse a la editorial, el servicio de
publicaciones de la Universidad de Murcia, que ha publicado el riguroso estudio
de Antonio M. Bañón Discurso e
inmigración. Y la otra parte del mérito, la de fondo, corresponde al autor,
Antonio M. Bañón, que es profesor del Departamento de Filología Española y
Latina de la Universidad de Almería. Sus campos de investigación son el
análisis del discurso oral y el análisis crítico del discurso. Dentro del
primero recae su labor como coeditor de la revista Oralia (desde 1998), y en el segundo cabe anotar el libro Racismo, discurso periodístico y didáctica
de la lengua (Almería, 1996), por sólo citar dos muestras de cada ámbito.
Discurso e inmigración es
un trabajo de análisis crítico del discurso. Interpreta un amplio corpus
discursivo de los medios de comunicación españoles referido a la inmigración,
fundamentalmente con instrumentos conceptuales de la filología, pero también
con otros de la sociología, la ética o la psicología social. La congruencia de
esta intradisciplinariedad, tal como ha quedado establecido durante los años
noventa por Fairclough, Wodak o van Dijk, entre otros autores, está en la
perspicacia para relacionar la formalidad del discurso con los determinantes de
su producción y difusión mediática.
Y el
propósito de Discurso e inmigración
es inquirir sobre las estrategias argumentativas y los efectos ideológicos de
una realidad mediada, la que construyen o “tematizan” los mass-media. Como recuerda A. Bañón, la influencia de los medios es
poderosa e interviene en la educación emotiva y sentimental del público. Más
concretamente, concluye que, por ejemplo, los efectos atemorizadores (con el
tópico de la avalancha o de la marginación y la delincuencia asociadas a la
inmigración) superan a los de la compasión (sugerida con el tópico de la
explotación que sufren grupos de inmigrantes o la extrema necesidad). Puestos
en una balanza imaginaria dos paquetes discursivos cuantitativamente
equivalentes, uno de advertencia y rechazo, y otro de comprensión y compromiso,
fatalmente pesará más el primero y creará una reacción negativa.
Los
materiales discursivos que examina esta investigación son extensos y variados,
pues acoge la producción de prensa gráfica, audiovisual (televisión y radio) y
telemática. Tal riqueza de fuentes manifiesta la importancia que el autor da a
la comunicación escrita y la comunicación oral, y sugiere un afán admirable del
investigador por recoger muestras de todo tipo. Con todo, más notable es aun el
orden analítico que aplica a estos discursos, que organiza y describe de
acuerdo con una tipología iluminadora. Antonio Bañón distingue los marcos
discursivos del compromiso, la reivindicación, la discriminación, la
condescendencia y la prevención. De éstos, escoge los tres primeros como marcos
primarios de la producción discursiva sobre inmigración y dedica el libro a su
análisis y ejemplificación.
Los medios de comunicación y el mundo
académico
El
libro consta de una breve presentación y dos extensas partes, teórica una y
práctica la segunda. La primera parte expone los fundamentos teóricos de
estudio, que aparecen dispuestos entorno a dos aspectos: el debate social y los
medios de comunicación. En la sección del debate social halla el lector una
novedad. Se trata de la precisa y atractiva caracterización del hipergénero del
“debate social”, como denomina el autor, que es una prolongación y una enorme
ampliación del debate como género oral y plurigestionado. A propósito del
debate social, señala Bañón la actualidad del estudio agonístico de la cultura
de masas, tal como ha planteado Deborah Tannen en La cultura de la polémica (1999). Y aporta un decálogo que
caracteriza el debate social como: 1) aparición pública de opiniones dispares
sobre un asunto; 2) participación de diferentes actores en la polémica, como
instituciones, entidades, colectivos, etc.; 3) uso de tipos discursivos
(entrevista, congreso, manifestación, encierro); 4) asimetría pública y
mediática de los agentes; 5) discusión de asuntos de importancia social
(inmigración, eutanasia); 6) ramificación de la discusión en debates
sectoriales (acceso a la vivienda o
adquisición de la lengua por parte de los inmigrantes); 7) y, a la inversa,
integración del debate en cuestiones más generales (la inmigración en el debate
de la marginación o de la interculturalidad); 8) recepción de los discursos de
modo intragrupal (por parte de los miembros del mismo grupo social) o
intergrupal (miembros de un grupo distinto); 9) asunción por los medios de
comunicación social de los tipos discursivos sobre el tema; 10) correlación de
los altibajos del debate con sucesos o acontecimientos (accidente mortal de
Lorca, campaña agraria).
Una vez establecido como marco el hipergénero del debate, el autor entra en el asunto de la inmigración. Y propone, como tarea previa, la consideración de los valores con que los agentes realizan su contribución dialógica. Distingue A. Bañón entre los discursos de los emisores no discriminados y los discursos d