Xavier Laborda Gil

 

Lingüística. Universidad de Barcelona

 

 

Publicacions: ressenyes sobre llenguatge i comunicació

 

 

 

Selección de reseñas

sobre lenguaje y comunicación

 

 

Las reseñas de Xavier Laborda reproducidas han aparecido en Cuadernos de Pegagogía, Gausac y Tonos digital, entre otras cabeceras.

 

            Índice de los autores y de las obras recensionadas

 

 

José María Valverde, El arte del artículo (1949-1993), Barcelona, Universidad de Barcelona, 1994.

David Crystal, Enciclopedia del Lenguaje de la Universidad de Cambridge

Fernando Lázaro Carreter, El dardo en la palabra

Gloria Hervás Fernández, La comunicación verbal i no verbal

María Victoria Reyzábal, Diccionario de términos literarios (I y II)

Emilio Sánchez Miguel, Comprensión y redacción de textos

Michael Billig, Arguing and Thinking: A Rhetorical Approach to Social Psychology

José Antonio Marina, La selva del lenguaje: introducción a un diccionario de los sentimientos

José Antonio Marina, Marisa López Penas, Diccionario de los sentimientos

Revista semanal Viari. Revista exclusiva dels FGC

Periódico gratuito Barcelona y m@s

Francesc Ruiz i San Pascual, Rosa Sanz i Ribelles, Jordi Solé i Camardons, Diccionari de Sociolingüística

Antonio M. Bañón, Discurso e inmigración. Propuesta para el análisis de un debate social

Rosa Vallverdú, Raimon Pavia, Diccionari de citacions catalanes

Hubert L. Dreyfus, Acerca de Internet

Luis Cortés y Mª. Matilde Camacho, ¿Qué es el análisis del discurso?

Ruth Wodak y Michael Meyer, Métodos de análisis crítico del discurso

Teun van Dijk, Racismo y discurso de las élites.

                        Dominación étnica y racismo discursivo en España y América Latina

Natalia Fernandez Diaz, La violencia sexual y su representación en la prensa

Ariadna Luis i Vidal-Folch y Azucena Palacios Alcaine, Lenguas vivas en América Latina, Tonos Digital, 7 (VI-2004).

J. Collins y R. Glover, Lenguaje colateral. Claves para justificar una guerra, CLAC, Círculo de Lingüística Aplicado a la Comunicación, 15 (IX-2004). http://www.ucm.es/info/circulo/no19.

Alejandro Arribas, El laberinto del comensal, CLAC, Círculo de Lingüística Aplicado a la Comunicación, 15 (IX-2004). http://www.ucm.es/info/circulo/no19.

Rosa Artigas, Joan Bellés, Maria Grau, Tipotext. Una tipologia de textos de no-ficció, Lingüística en la red, http://www2.uah.es/linred (25-10-04).

Carles Ros (1770), Ràro Diccionario Valenciano-Castellano, ùnico y singulàr, de voces monosylabas, CLAC, Círculo de Lingüística Aplicado a la Comunicación, Ciencias de la Información. Universidad Complutense de Madrid, 20 (XI-2004). www.ucm.es/info/circulo/no20.

José Antonio Hernández Guerrero y María del Carmen García Tejera, El arte de hablar. Manual de Retórica Práctica y Oratoria Moderna, Revista digital CLAC, Círculo de Lingüística Aplicado a la Comunicación, Ciencias de la Información. Universidad Complutense de Madrid, 20 (XI-2004). www.ucm.es/info/circulo/no20.

Reseña de El lenguaje de la comunicación (Joan Mulholand) y Tècniques de negociació i resolució de conflictes (Carles Mendieta i Suñé)”, Tonos Digital, 8 (XII-2004) 1-4. www.um.es/tonosdigital/znum8.

Jacques Maurais y Michael A. Morris, Languages in a Globalising World, Lingüística en la red, Universidad de Alcalá de Henares. www2.uah.es/linred (01/12/04).

 

 

En compañía amable y exigente

 

El arte del artículo (1949-1993)

José María Valverde

Barcelona, Universidad de Barcelona, 1994 (260 pág.)

 

Son cuarenta y cuatro años de publicar artículos en revistas y periódicos. El tesón y el dominio de José María Valverde en el arte del artículo deparan al lector una magnífica lección de escritura y de reflexión que exhibe lo mejor de la cultura: agilidad, profundidad, actualidad y amenidad.

La edición de El arte del articulo (1949-1993) recoge los materiales periodísticos seleccionados por el autor y agrupados en seis secciones, según un criterio cronológico, en parte, y de afinidad temática, en segundo lugar. La primera sección, relacionada con su estancia como profesor en Roma de 1950 a 1955, contiene artículos de fina descripción de estampas italianas. Entre estos escritos también hallamos trabajos de crítica literaria, como el de la valoración a la baja de T. S. Eliot. La siguiente parte cubre hasta 1977, en la que encajan sus etapas de catedrático de Estética en la universidad de Barcelona y también, tras su dimisión por razones políticas, de docencia en universidades canadienses.

Tras la muerte del dictador Franco, José María Valverde recupera su cátedra de Barcelona en 1976. Entonces comienza esa nueva etapa escribiendo sobre la universidad que dejó y la que encuentra. Al poco, de la mano de Lorenzo Gomis, director de El Correo Catalán, publica una columna semanal. Bajo el epígrafe “Paréntesis” y, luego, “El uso de la palabra”, Valverde realiza una tarea intensa, homogénea, en la que sobresale el compromiso en el lector medio y las inquietudes teóricas, morales y poéticas del autor. Completan la obra dos secciones más con reseñas, ponencias y artículos de diverso calado.

En el centenar de artículos recogidos en el presente volumnen descolla una constante, “la conciencia del lenguaje” como ámbito que “puede y debería llevar a la conciencia de todo”, en palabras del propio autor. Y, desde ese punto de vista, destaca un ejercicio crítico, contra corriente y con el valor de la anticipación, a menudo, como sucede con las críticas de la filosofía analítica, la obra de Heidegger, el estructuralismo y la de(s)construcción derridiana. Su crítica no se arredra ni se detiene ante escuelas ni celebridades. Y con ella arremete contra falacias que pasan por legales, como la sinceridad (“nada ha engañado tanto como la sinceridad”), la oscura historia de la ciencia (“su progreso ha ocurrido a fuerza de herejías y destrucciones”) o la retórica (“tanto se ha hablado mal de la retórica… sin darse cuenta de que esto no era más que otra retórica”).

Pero estos ejemplos deslumbrantes no han de hacernos olvidar otro rasgo característico del maestro y magnífico escritor, cual es el humor. Un humor a veces hecho de fina ironía. Otras veces, con la jocundia de la chanza, tan propia de quien se reconoce “drogadicto del chiste”, que igual aplica al derecho que a la religión, sin dejar de lado tampoco la cultura. He aquí un apunte de su humor, en una situación de la vieja España franquista, impreganada de un rancio catolicismo:

En una tanda de ejercicios espirituales, especialmente destinados a las “fuerzas vivas” de una capital de provincia, se presenta un señor oscuro que advierte: “Yo vengo a hacer los ejercicios en representación del señor gobernador”.

La lectura de El arte del artículo permite conocer una admirable labor de estética literaria y de preceptiva periodística. Pero también, da ocasión al lector de hallar una compañía impagable es esta voz que le habla desde las páginas. En este libro de artículos tiene el lector la garantía de conocer el discurrir de la biografía intelectual de un escritor que ejerce un magisterio amable en el trato y, a la vez, generoso por esa entrega sin freno de ideas y de razones, de erudición y de sentido del humor, de afecto y sentido del deber intelectual.

 

 

El habla: millares de respuestas

 

Enciclopedia del Lenguaje de la Universidad de Cambridge

Crystal, David

Taurus, Madrid, 1994 (475 pág.)

 

La Enciclopedia del Lenguaje es una obra que, desde su edición inglesa en 1987, ha suscitado elogios de los críticos y un enorme interés de los lectores. La obra dispone, en 475 páginas bien aprovechadas, setenta y cinco capítulos agrupados en once secciones, que dan una respuesta precisa, actual, clara e incluso amena a esa realidad inagotable que es el lenguaje. La obra consigue este espléndido resultado porque considera la comunicación y sus códigos en toda su amplitud, complejidad y capacidad de influencia. Social.

David Crysta (1941), su autor, es un lingüista conocido por su enorme capacidad de trabajo y de síntesis, así como por su deseo de plantearse preguntas que interesan al gran público. Una prueba más de que halla respuestas satisfactorias y sugerentes se brinda en la presente publicación.

A pesar de su título, la Enciclopedia del Lenguaje es, en realidad, un “embrión de enciclopedia”, tal como la define Crystal. La obra consiste en un curso de introducción y profundización en los problemas principales sobre el lenguaje. Su contenido no está organizado en orden alfabético sino temáticamente. Versa, por este orden, sobre la comunicación y las lenguas, los contextos, la historia y la estructura. Merece destacarse el excelente uso de los recursos gráficos y expositivos propios de este tipo de obras de referencias. Las ilustraciones, los recuadros y esquemas, y una articulación de textos breves que exploran aspectos diversos y complementarios de las materias, bastan para asegurar al lector un provecho considerable. Los apéndices del glosario, el cuadro de las lenguas del mundo, la bibliografía y el de términos, permiten un uso ágil y selectivo.

Crystal agrupa los contenidos, como hemos indicado, en torno a once secciones o partes. Comienza comentando el fondo de algunas ideas populares sobre el lenguaje (parte I). Destaca los factores que crean identidad en los hablantes, sea psicológica, étnica o contextual (parte II). Describe la estructura de la lengua, según sus niveles gramatical, semántico y pragmático (parte III). Atiende luego al medio físico del lenguaje y las actividades de hablar y escuchar (parte IV), leer y escribir (parte V), signos y visión (parte VI). Una sección fundamental cubre el campo de la adquisición infantil del lenguaje (parte VII) y otra muy breve apunta cuestiones de cognición y trastornos del lenguaje (parte VIII). Las tres últimas partes están dedicadas a las raíces y prácticas de las lenguas en el mundo. A saber, el número de lenguas existentes, con su censo de hablantes, las familias de lenguas y su evolución, o el caso especial de las lenguas criollas (parte IX); los problema sociolingüísticos derivados del multilingüismo y la planificación institucional, el ejercicio de la traducción e interpretación o el aprendizaje de idiomas (parte X); por último, se reservan unas páginas a sistemas de comunicación humana y animal, y a una escueta crónica de la lingüística, desde la India remota y la Grecia clásica hasta hoy.

Es conveniente aclarar que, si bien David Crystal es lingüista, su trabajo no se encierra en un estudio y en una selección de interés puramente lingüístico. En realidad, el autor despliega una concepción tan sólida teoréticamente como asequible y significativa para muchas lectores. La aproximación de Crystal es de tipo antropológico, si se entiende esta etiqueta de modo amplio; el lenguaje como una faceta básica del individuo y de sus comunidades. De ahí que cualquier capítulo de la obra intente responder a preguntas que se hacen educadores, especialistas y hablantes que sienten la curiosidad y la fascinación por el habla, por el instrumento de exploración y de edificación de lo que es la identidad personal y la realidad social.

La calidad original de esta obra de consulta se acrecienta con su traducción al castellano. El lingüista Juan Carlos Moreno, al frente de su equipo, ha realizado una brillante labor no ya sólo de traducción sino también de adaptación, de acuerdo con los intereses del lector de habla hispana. El resultado es una obra enriquecida con referencias y ejemplos del español peninsular y americano. Esto la convierte en una obra felizmente proyectada al mundo cultural con el que comercia la lengua.

 

 

Como un diario

 

 

El dardo en la palabra

Fernando Lázaro Carreter

Barcelona, Círculo de Lectores, 1997; 757 pág.

 

El libro recopila más de doscientos de artículos que Fernando Lázaro Carreter, eminente filólogo y, desde 1991, presidente de la Real Academia, ha publicado a lo largo de veinte años en diarios españoles y americanos. Su título, El dardo en la palabra, es el mismo que encabezaba la columna en la que aparecieron los artículos, que “nacieron como un desahogo ante rasgos que deterioran nuestro sistema de comunicación”, manifiesta el autor en el prólogo. Comenzaron como dardos lanzados contra los usos verbales descuidados, los estragos que provocan las dudas y la torpeza discursiva que en no pocas ocasiones exhiben los medios de comunicación de masas. Luego, la escritura de Lázaro ha incorporado a sus precisos razonamientos una ironía iluminadora y un humor cordial, lo cual da pie a que su lectura suponga para el lector la reunión de lección y distracción. Es muy atinado el comentario de Eduardo Haro Tecglen en que afirmaba que, con el tiempo, Lázaro ha perdido el fastidio de los primeros artículos y ha sabido brindar unas críticas bien templadas. Por algunas afinidades, este libro me lleva a buscar en la biblioteca la soberbia y casi desconocida obra del desapercido José María Valverde, El arte del artículo (Universidad de Barcelona, 1994), para releer algunos textos de la producción periodística del maestro (1949-1993).

El orden cronológico de las secciones de El dardo en la palabra invita a examinar la evolución de los asuntos y su trato, con el aliciente de las refererencias incidentales del momento (escritores, políticos, un juez de la Audiencia Nacional). También se puede curiosear, según nos atraigan los títulos. Aun hay otra forma de lectura —muy provechosa, por cierto— que es la consulta, tarea que facilita el extenso índice de términos que se incluye. Puestos a imaginar un curso informal de lengua para todo tipo de alumnos, el libro de Lázaro Carreter podría ser un material excelente de lectura y documentación, porque muestra las fuentes de documentación filològica y los conceptos de la lingüística que encarrilan la tarea, los pasos que da al discurrir, como quien delibera sobre las opciones  para concluir lo que convenga sin dictar doctrina ni olvidar que las palabras son del pueblo y viven en él.

El lector curioso y el especialista encontrará de todo o casi todo lo que es interesante reflexión sobre la lengua: léxico (rutinario o habitual), fonética (México con sonido ks o j), neominia (airbaig, cojín de seguridad, peto o escudo de aire), barbarismos (contactar), sintaxis (en relación a, en relación con), argumentación (el discurso de Arias Navarro), metáforas (chupar de rueda), metáforas imposibles (a pie de cesped), latiguillos (vale), pragmática (tuteo a mansalva). Sin embargo, la mayor riqueza de la obra está en su aire vivencial y fragmentario, como si se tratara del diario menor del erudito, al que nos atreveríamos a pedir que continúe en sus comentarios sobre el problema de la lengua en los medios, pero no sólo en lo que toca a la corrección y la pecisión, sino también como un aspecto de la industria de la conciencia y del crédito ideológico.

 

 

 

La concepción explícita de la comunicación y su crítica

 

La comunicación verbal i no verbal

Gloria Hervás Fernández

Madrid, editorial Playor, 1998, 206 pág.

 

Diccionario de términos literarios (I y II)

María Victoria Reyzábal

Madrid, Acento editorial, 1998, 94 + 93 pág.

 

Comprensión y redacción de textos

Emilio Sánchez Miguel

Barcelona, Edebé, 1998, 278 pág.

 

Los tres trabajos que presentamos versan sobre la lengua y sus facetas. Y tienen en común una intención didáctica innegable. En primer lugar, tenemos entre las manos un manual de la serie “Cómo dominar”, el referido a La comunicación verbal i no verbal, que consta de cuatro secciones, a saber, la genérica sobre qué es comunicación, y las específicas de lo verbal, de lo no verbal y, en último término, de los sistemas mediáticos (prensa, publicidad…). En el libro se acompaña cada sección de un apéndice práctico y elemental, con unas actividades, un cuestionario y un lexicón. La exposición teórica es clara y efectiva, si bien la autora, Gloria Hervás, superpone conceptos de diferente origen, por ejemplo los del estructuralismo y los de la pragmática. En definitiva, conviene no confundir el valor cierto de la obra con la pretensión editorial, bajo el eslogan de “cómo domina”. Lo que puede ser un buen prontuario de conceptos sobre la comunicación para alumnos de secundaria, no justifica, sin embargo, el reclamo editorial de un curso práctico.

El libro de Gloria Hervás ofrece al lector la posibilidad de reflexionar sobre los actos comunicativos y para ello aporta esos términos y ámbitos, quizá demasiado genéricos de lo verbal y lo no verbal, aunque probablemente esta desporporción teórica y generalista sea achacable a los propios programas administrativos. Sortea la autora tal dificultad con una carta de materiales diversa y útil sobre los sistemas de comunicación social, a partir de los cuales podría el estudiante iniciar sus estudios y proyectar sobre ellos sus intereses personales.

En el camino ascendente de la reflexión, que comporta un claro dominio del discurso, hallamos el provechoso diccionario de Términos literarios de María Victoria Reyzábal. La delicada tarea de seleccionar en las breves páginas de la obra, quizá en exceso, tiene el mérito de incluir no sólo entradas sobre historia y teoría literarias, como atestigua su título, sino también términos sobre comunicación y retórica. Además, la redacción es acorde con su propósito de síntesis y actualización de los conceptos escogidos, muy apropiada para el lector que precisa obras específicas e introductorias. Quizá se resienta mucho el diccionario de los límites físicos de la obra, que, aun siendo poco más que un opúsculo, está dividida en dos volúmenes, con el engorro que ello supone para su uso. Por otra parte, la misma brevedad, sumarísima brevedad, impide a la autora ilustrar con ejemplos los conceptos o ampliar el número de éstos para conseguir un repertorio más preciso e interesante.

La comunicación eficaz no es sólo actividad, sea la espontánea o la guiada por técnicas y estrategias, sino también y especialmente la que comporta conocimiento, es decir, una concepción explícita de qué significa hablar, escribir o leer. Este principio, que es básico en los dos libros de Hervás y Reyzábal ya mencionados, se convierte en la mayor razón de la obra de Emilio Sánchez Miguel, Comprensión y redacción de textos. Desde la perspectiva de la psicología de la educación, Sánchez Miguel se concentra en el campo de la escritura y examina los problemas de la comprensión y redacción de textos. En un tono de divulgación, el autor expone cuestiones actuales de la investigación sobre la comprensión lectora, entendida como experiencia de aprendizaje y como experiencia comunicativa. Tras desarrolLar estas aproximaciones teóricas, el psicólogo brinda soluciones muy interesantes para la comprensión de discursos narrativos y expositivos, y para la mejora de las redacciones. En este último apartado Sánchez Miguel desarrolla algunas pautas de producción y corrección de las redacciones escolares, en las modalidades textuales antes analizadas, la narración y la exposición, que cierran un trabajo de investigación tan sugerente como de reposada aplicación.

De la lectura de estos tres libros sobre la lengua y la comunicación podemos extraer ideas y instrumentos que impulsan al lector, al estudiante y al docente, a interesarse no solo por las estructuras del códigos y sus términos descriptivos y categoriales, o metalingüísticos, sino también por los usos discursivos más próximos a su actividad, sean interpersonales o de la comunicación social. Decir que vale la pena analizar los usos comunicativos suponer también decir que importa examinar las ambigüedades, las exageraciones, las contradicciones y los abusos de tales usos. En concreto, ese tipo de práctica se llama “análisis crítico del discurso”. Para concluir, permítaseme transcribir una noticia de sucesos como muestra de un material abundantísimo, brutal y deformante, cuyo examen convierte los conceptos sobre comunicación en una caja de herramientas sobre lo real. Dice así la nota, cuyo contenido eludimos comentar aquí:

La Audiencia Provincial de Huelva ha condenado a cuatro años de cárcel, privación de patria potestad y 500.000 pesetas de indemnización a una mujer que arrojó a su hija de 2 años por una ventana. Los hechos ocurrieron el 30 de noviembre de 1996 en Huelva, cuando el padre de la niña pidió a la mujer que le tirase el encendedor por la ventana, momento en que la madre tiró a su hija a la calle, quien salvó la vida porque un toldo amortiguó el golpe”. (El Periódico, 26-II-1998, p. 22.)

Sucesos, anuncios, promesas electorales, declaraciones políticas, parlamentos de fiesta… He aquí múltiples formatos, en absoluto anecdóticos ni simples, que , además de ser motivo de espectáculo, pueden ser un objeto de crítica i maduración.

 

 

 

Arguing and Thinking

 

Arguing and Thinking: A Rhetorical Approach to Social Psychology

Michael Billig

Cambridge, Cambridge University Press, 1996, 2nd ed., 325 p.

 

La obra de Michael Billig, esto es, no sólo el texto que es objeto de nuestra reseña sino el conjunto de su producción sobre psicología social, merece la atención de los investigadores en análisis del discurso, como así atestiguan los frecuentes comentarios que éstos le dedican en la prensa especializada. Hecha esta declaración positiva, quizá sea ocioso justificar por qué dedicamos un espacio a Arguing and Thinking, del profesor de psicología de la universidad británica de Lougtborough, toda vez que no es una novedad editorial. Su primera edición data de 1987, a la que siguieron varias reimpresiones más y, recientemente, en 1966, lo que con propiedad se denomina una segunda edición, que incorpora pocas pero substanciosas variaciones en el cuerpo del texto y por la inclusión de una introducción extensa, “Second thougths, second arguments”, en que aclara y despliega los fundamentos de su indagación retórica.

Sin esa exposición preliminar, donde apunta las referencias de trasfondo y los autores que orientan su andadura —Bakhtin, Foucault y Habermas—, la lectura resulta un trabajo de descubierta, dicho sea en el sentido más atractivo del término, por ello no importa mucho hacerse una idea previa del trayecto de Billig, pues siempre se puede volver al manifiesto teorético que representan esas primeras páginas. La amenidad y viveza de su exposición, con una notable diversidad de materiales invocados de pasada para concretar sus análisis —incluso un repertorio heterogéneo, por demás, desde los sofistas hasta el Talmud, pasando por la literatura de gente del siglo—, está al servicio de una convincente exposición de los principios de la retórica clásica. Repasa algunos nombres propios que constituyeron la primera tradición de análisis del discurso en su contexto, entre ellos Protágoras, al que destaca por su concepción del pensamiento dialógico y de la necesaria e inevitable confrontación de pros i contra en cualquier asunto; también, Aristóteles, Cicerón o Quintiliano, y Platón, por la parte de refutación histórica de la retórica como arte del saber demagógico. Repasa los géneros de las oraciones públicas, sean deliberativas, forenses o epidícticas; los argumentos probatorios, sean los formales o formalizantes del entimema y los particularizadores de la narración o el sucedido; y la proto teoría psicológica de los caracteres y de las interacciones perlocutivas, que tan admirablemente pergeñó Aristóteles.

Habrá que deshacer el malentendido, si la relación precedente da a entender que M. Billig escribe un prontuario sobre retórica clásica, pues nada más alejado de su propósito, aunque no desdeñe el provechoso recuento de las aportaciones clásicas. Su proceder es muy otro, ya que alterna las fuentes teóricas, de modo que expone materiales tradicionales y los pone “al habla” con teorías de la psicología social y, a su vez, filtra estos elementos a través de breves análisis de discursos literarios, religiosos o mediáticos. El libro avanza así, en sus nueve capítulos, debatiéndose entre dos escenarios doctrinales, el de la retórica y el de la psicología, para desembocar o para persuadir de la conveniencia de no ampararse en un modelo, por vigente y resplandeciente que sea. Del examen que Billig hace a partir del lema “debatir y pensar” surge un provechosa discusión no tanto de la retórica —Roland Barthes parece aun más interesante, por ejemplo— como de la ciencia moderna y de su desacralización y de su despiece, para adaptarla mejor a cada situación interpretativa. Según un crítico, J. Bilmes,  estamos ante “un trabajo de demolición, no de construcción”, de encarecimiento de las fuentes clásicas y de la instigación a operar de modo específico con textos y contextos. Quizá esto último es lo que con menos acierto y coherencia hace Michael Billig en Arguing and Thinking, lo cual no es un demérito dadas las características propedeúticas del libro y la razonable predilección por enseñar múltiples ángulos de la naturaleza agonística i contradictoria del pensamiento, de la psicología social y de la producción discursiva.

En realidad, el interés de Arguing and Thinking, con ser grande, no reside en sus propias páginas, salvo por la instructiva controversia que mantiene con el estándar de ciencias sociales, para asolar las ideas reverenciales de escuelas de culto, sino que está en la extensión de su concepto a las obras específicas del autor sobre cuestiones tales como las opiniones sociales que se tiene de la ideología (1991), la presentación mediática de la familia real británica (1990) o los comentarios populares que suscita dicha realeza (1992), o también las concepciones que proyecta la idea de nacionalismo (1995). Ese conjunto, y no sólo la obra de contenido general y  propósito de manifiesto científico que es Arguing and thinking, ese conjunto de análisis, pues, es el que resulta atractivo a los investigadores que no consienten en consumirse con unos modelos de pensamiento —en palabras del autor— “burocrático” y “prejudicial”. Sin embargo, la opción planteada, la de la aproximación retórica a la realidad comunicativa, no es simple ni específica, pero cuando menos considera entre sus fines estudiar los componentes sociales y psicológicos, y su naturaleza dinámica, dialèctica, contextual. Es la propuesta del hom rhetoricus, una propuesta que amplía y remite, implícitamente, a lo que tan bien han perfilado autores como Kenneth Burke, Hans-Georg Gadamer, Roland Barthes, Richrd Rorty o Stanley Fish, desde posiciones complementarias a la suya, sean la psicología de la retórica, la hermenéutica, la lingüística, la filosofia pragmatista y la filologia. A los que frecuenten las ideas de alguno de estos autores, la lectura de M. Billig ha de resultar tan familiar como si trajera recuerdos de los ya  mencionados o simplemente nos enviara un saludo de estímulo para que sigamos con la tarea emprendida.

 

Referencias

Billig, Michael (1990): “Stacking the cards of ideology: the history of the Sun Souvenir Royal Album”, en Discourse and Society, 1990, Vol 1 (1) 17-37.

— (1992): Ideology and Opinions: Studies in Rhetorical Psychology, Londres, Sage. (Reseña de Mave Mundy, en Discourse and Society, 1993, Vol 4 (3) 399-401.

— (1992): Talking of the Royal Family, Londres, Routledge. (Reseña de Michael Crang, en Discourse and Society, 1995, Vol 6 (1) 133s.

— (1995): Banal Nationalism, Londres, Sage. (Reseña de Dariusz Galasinski, en Discourse and Society, 1996, Vol 7 (4) 569s.

Bilmes, Jack (1997): “Reseña a M. Billig, Arguing and Thinking”, en Discourse and Society, 1997, Vol 8 (2) 279s.

 

 

 

Relación de un lector fascinado y desdeñoso

 

 

La selva del lenguaje

Introducción a un diccionario de los sentimientos

José Antonio Marina

Barcelona, Anagrama, 1998, 310 pág.

 

El ensayo de José Antonio Marina es la sexta entrega de sus celebradas inquisiciones sobre un dominio fascinante, que reúne la inteligencia, los sentimientos, la voluntad y el lenguaje. El libro que presentamos retoma este mismo campo desde la perspectiva específica del lenguaje, y vierte en sus capítulos un caudal considerable de lecturas y reflexiones con una desenvoltura que le permite desdeñar los habituales límites de las disciplinas y, para satisfacción del lector curioso, ordenar un panorama impresionista, intenso y contradictorio —esto es, contraponiendo posiciones— de las aportaciones científicas. Se interesa el autor por las funciones del habla, la relación entre los sentimientos y el léxico que los identifica, las diferencias culturales y afinidades cognitivas en sociedades diferentes, el problema de la verdad o el de la relación entre la realidad y el lenguaje, cuestiones estas que le llevan a examinar aportaciones de la lingüística y de las numerosas disciplinas de la lingüística, como la sintaxis, la pragmática, la psicolingüística o la sociolíngüística; pero también recala en trabajos de antropología, psiquiatria, neurología, estética o narratología. El trayecto de Marina por una selva de anotaciones lingüísticas —de tangos bibliográficos, como prefiere denominar— se origina y está destinado a pensar sobre la comunicación y su condición necesaria: nuestra inteligencia ética. “La lingüística, la ciencia que estudia esa maravillosa creación de la inteligencia humana que es el lenguaje, tiene fácil acomodo en ese marco amplio y generoso de la inteligencia ética”, cuyo cometido principal, según el autor, es regir el “comportamiento para salir bien librados de la situación en que estamos”.

Una teoria de la salvación, una teoría ética, a partir de la piscología cognitiva, y que libérrimamente califica el autor de “lingüística personal”. He aquí el meollo de la escritura de Marina, que no debe confundirse con lo que sorprendentemente afirma el editor en la contraportada (“este libro es un tratado de lingüística a escala humana”), rindiendo un mal servicio a la obra, que carece de la condición de tratado, que no plantea un modelo al uso de la lingüística o las lingüísticas y, por más vueltas que se le de a la expresión, resulta poco convincente la nota de ciencia “a escala humana”. Se habrá de entender que tras este sinsentido editorial está la intención de recordar el estilo ágil y entreverado de expresiones coloquiales, la sugerente provisión de ejemplos y anécdotas, la decidida presencia, en fin, de las marcas de subjetividad, de modo que el ensayo alcanza una expresividad que tanto disuelve la indiferencia de los lectores y promeve la complicidad en buena parte de ellos. Este mérito innegable ha de considerarse no ya un rasgo estilístico sino un reclamo soberbio de la atención y un procedimiento eficaz para exponer modelos que analizan qué es el léxico y cómo opera culturalment en la comprensión de lo real, cómo aprendemos a hablar y a pensar, qué capacidades lingüísticas se ven afectadas por lesiones cerebrales, cómo interpretamos o confundimos lo que comunicamos, o qué actos simbólicos realizamos al hablar.

Esta impresionante relación de asuntos no es exhaustiva, pero ilustra sobre el calado de la empresa de Juan Antonio Marina, para cuyo desempeño ha examinado lo publicado y quizá más en los últimos años, como se aprecia en su aparato crítico. Este aspecto instumental de las notas y de los comentarios bibliográficos puede resultar, por esa razón de envergadura y actualidad, una sección muy atractiva. No en vano la sección “Notas y tango bibliográfico” ocupa un tercio de la obra y cumple su cometido orientador de manera original e irreverente. Es más, para quien escribe esta reseña, ha supuesto la principal fuente de enseñanza y satisfacción pues, si bien el propio ensayo puede parecer a un lingüista un mosaico de materiales muy diversos, el apéndice de notas cuenta como un segundo libro, al modo de los reportajes “Así se hizo…”. Este diario de fuentes, que incluye generosa información sobre las aficiones y las inquinas intelectuales de Juan Antonio Marina, aporta algo aún más apreciable, cual es la viva representación de las ciencias —aquí, las que se interesan por el lenguaje— como un proyecto histórico, sometido a confrontaciones de fondo y de forma, de fortaleza de modelos y de vaivenes según las modas  o, también, de nombres propios y de las circunstancias que influyeron en sus biografias. Así, La selva del lenguaje se lee con mucho agrado, y como un trazo —discutible, pero vigoroso— de esa historicidad y sus pofías.

 

 

 

Galería de sentimientos y enormidades

 

 

Diccionario de los sentimientos

José Antonio Marina, Marisa López Penas

Barcelona, Anagrama, 1999, 468 pág.

 

La gran distancia entre lo que la educación es y lo que podría ser puede medirse por las carencias en eduación emocional, esto es, en aquellos aspectos que velan por el desarrollo de la personalidad. Y nos referimos al conocimiento de las propias emociones, al cultivo de la afectividad, al control de los sentimientos negativos o a la estimulación de la autoestima. La importancia de estos aspectos no es sólo personal sino también colectiva, como es el caso de la educación transversal en valores y en fenómenos afectivos.

Como está asumido, la personalidad del individuo se desarrolla de modo provechoso si contempla la cognición y los sentimientos. Después de la denuncia de los excesos cognitivistas, hecha por el psicólogo Jerome Bruner en Actos de significado (Alianza, 1991), por citar un autor lúcido, es una aspiración de la educación tratar de la afectividad, así como de la consciencia y del control emocionales. La narración autobiográfica, la psicología popular o las historias familiares son algunas formas de estudio y expresión de tales fenómenos.

José Antonio Marina había ya anunciado su interés por los sentimiento en La selva del lenguaje (1998), obra que recoge las consideraciones teoréticas que han orientado el reciente Diccionario de los sentimientos del propio Marina y Marisa López. Sobre un título tan sucinto conviene aclarar cuáles son el objeto y la forma de la obra. Respecto de lo primero, digamos que los autores se interesan por la relación entre los sentimientos y el universo léxico en diferentes lenguas. Y el resultado es una presentación muy interesante de la complejidad semántica que manejan los códigos de lenguas de diferentes culturas. La hipótesis del trabajo, desde una perspectiva inequívocamente cognitivista, es que por encima de las particularidades de la selva léxica, hay notables afinidades cognitivas en todas las lenguas.

Y sobre la forma del Dicionario de los sentimientos, el lector observará al instante que la obra no es tal diccionario sino un ensayo que clasifica y analiza con instrumentos heterogéneos —extraídos de la filología, la psicología, la antropología— una tipologia que los autores presentan como universales de la afectividad. La clasificación consta de 22 tribusde sentimientos, que a su vez contienen diversos clanes o representaciones específicas de sentimientos, junto con sus términos afines.

Esta obra documentada ofrece la oportunidad de sumergirse en una documentación considerable y en una investigación incipiente. El resultado, si bien irregular y algo confuso, tiene la honestidad de enfrentar al lector a la maravilla de un mundo chocante y feraz en términos sobre los sentimientos. Es más, la misma escritura de Marina y de López es un objeto digno de estudio por la expresión de los sentimientos, el aprecio de sí mismos y la divulgación de sus certezas.

 

 

 

Bestiari informatiu i m@s

 

 

 

Viari. Revista exclusiva dels FGC

Edita Premsa Local Sant Cugat

11,5 x 16,4 cm.; 64 pàgines, il·lustrades a color

Revista gratuïta i setmanal (dimecres) per als usuaris dels Ferrocarrils Generals de Catalunya

Tiratge, 40.000 exemplars

Primer número, 8 de novembre de 2000

 

Barcelona y m@s

Edita Índice Multimedia

29 x 42 cm.; nombre de pàgines variable (de 28 a 48), a color i amb il·lustracions

Diari d’informació general, gratuït, editat el dies feiners, de dilluns a divendres.

Repartiment a l’area metropolitana de Barcelona

Tiratge, 100.000 exemplars

Primer número, 16 de novembre de 2000

 

La premsa gratuïta s’ha ampliat amb l’aparició simultània, el mes de novembre, de dues noves capçaleres, Viari i Barcelona y m@s. Els tiratges de quaranta mil i cent mil exemplars, respectivament, són un indici de la importància de les edicions. Però, encara resulten més interessants altres aspectes qualitatius, com l’àmbit intercomarcal que abasten i la singular orientació dels continguts que ofereixen.

 

Pel que fa l’àmbit, Viari és una revista que es distribueix a la xarxa dels Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya, a les seves línies de Barcelona, Terrassa i Sabadell. Cada dimecres Viari apareix a uns expositors instal·lats a les andanes de tren i els lectors hi troben escrits d’entreteniment, notícies breus, una entrevista, la secció de cartes i un reportatge. El molt petit format de la revista fa que la lectura sigui àgil i agradable. Les informacions sobre l’oferta de lleure i un conjunt de textos amables fan les funcions de “guia de l’oci” i de vitrina informal dels Ferrocarrils. Un 36% de publicitat és l’espai que ocupa a la publicació aquesta part fonamental del finançament.

 

La revista Viari no és tan sols digna de menció perquè es distribueixi a les set o vuit estacions de Sant Cugat ni perquè tingui un molt petit format, sinó perquè també l’empresa editora és Premsa Local de Sant Cugat, la mateixa que edita Tot Sant Cugat, Els 4 Cantons i Viure a Sant Cugat. Aquesta ubicació de l’editor a Sant Cugat té l’al·licient d’un bon coneixement de les coses locals i també de la comarca vallesana. Aquesta perspectiva externa a Barcelona sembla un aspecte poc usual i molt positiu per contrarestar l’hegemònic punt de vista de la capital. Un altre aspecte notable de Viari és la subtilesa d’alguns escrits, que assoleixen qualitat literària i són un motiu d’admiració. És el cas de les cartes dels lectors, una secció que es diu “gent de tren”, i que ja al primer número tenia tres missives d’uns anònims corresponsals. La sorprenent anticipació d’aquests viatgers a l’aparició de la revista i la semblança en el seu estil i en l’extensió de les cartes ha creat escola, i el model es repeteix en els següents números de la revista com si fos l’obra d’una mateixa mà. Són cartes bondadoses que expressen els millors sentiments dels viatgers, també originals, perquè expliquen històries poètiques i simpàtiques anècdotes: la pèrdua d’una sabata que ningú no vol, la trobada d’un conseller de la Generalitat al seient del costat, l’amor a primera vista d’una passatgera inconeguda. El lector d’aquestes cartes sentirà una invitació a formar part d’un club alegre i despreocupat d’usuaris, una invitació irresistible que destil·la tota la revista.

 

L’altra nova capçalera, Barcelona y m@s, porta com a subtítol el lema de “el primer diari que no es ven”, un joc de paraules que resulta inatacable en el sentit de la gratuïtat, però que presenta també el vessant més delicat de la premsa gratuïta: la dependència dels anunciants. La informació que es publica condiciona la publicitat. Però també és cert que una publicació de cent mil exemplars de tiratge és un reclam poderós per als anunciants. El fet que Barcelona y m@s sigui també l’única publicació diària d’aquests tipus i, encara més, que tingui una orientació expressament popular, fan considerar aquest diari com un fenomen impressionant. És un diari popular perquè publica informació però no opinió, reparteix el paper entre text i il·lustració i organitza els continguts en quatre seccions principals, les referides a Barcelona, informació general, esports i, finalment, espectacles i televisió. La publicitat ocupa un 17% de l’espai, als números consultats. La redacció en castellà (80%) deixa poc espai pel català i alhora crea uns salts de llengua no gaire recomanables.

 

La major part dels exemplars són repartits a mà per repartidors als viatgers de metro i de tren, a Barcelona i a localitats de l’àrea metropolitana, entre elles Sant Cugat, Sabadell, Terrassa, Granollers i Mataró. També es pot trobar exemplars a centres educatius, sanitaris i altres indrets de molta presència de gent. L’editora del rotatiu és Grupo Índice Multimedia, que publica les guies QDQ (39 guies gratuïtes editades a Espanya) i el diari Madrid y m@s (137.000 exemplars). El diari Barcelona y m@s és una prova original d’introducció de premsa popular i que compta amb la demanda potencia d’una gran capa de població - al voltant del 90%- que no compra mai el diari. Hi ha hagut intents de fer premsa populista, com fou el cas a Catalunya de L’Observador, de signe coservador i de pagament, però que no van tenir èxit. Els directius del nou diari afirmen -el conegut J. A. Martínez Soler- que els seus lector senten una novedosa inclinació a comprar diaris durant el cap de setmana, la qual cosa -si resulta certa- és un doble motiu de satisfacció, ja que llegeixen de franc els dies feiners i enforteixen el sector de premsa venal amb les compres de cap de setmana. La qualitat de Barcelona y m@s, que presenta una redacció correcta i una selecció de notícies adient, fa creure en els bons presagis expressats per a la premsa gràfica al país. El nou bestiari informatiu així ho fa pensar.

 

 

 

Breviario de la lingüística contextual,

en forma de diccionario

 

 

Tonos Digital. Universidad de Murcia

www.um.es/tonosdigital

 

Diccionari de Sociolingüística

Francesc Ruiz i San Pascual, Rosa Sanz i Ribelles, Jordi Solé i Camardons

Barcelona, Enciclopèdia Catalana, 2001; edición en lengua catalana; 328 páginas

 

 

Las ciencias crecen y se ramifican en especialidades a un ritmo intenso y cada vez más acelerado. Este fenómeno, que causa orgullo en los estudiosos pero que también puede resultar por momentos abrumador, se produce de un modo evidente en la Lingüística. En realidad, habríamos de hablar no ya de una ciencia en singular sino más bien de lingüísticas, o cuando menos de varios campos que agrupan sus diversas disciplinas: el formal (fonología, morfología…), el contextual (sociolingüística, pragmática…), el historiográfico (historiografía, escritura…) o el aplicado (psicolingüística, enseñanza de lenguas…).

 

Dejando a un lado la clasificación de las disciplinas lingüísticas, vale la pena considerar cuáles son los modos preferibles para aprovechar esta bonanza productiva de la ciencia. Uno de ellos es la especialización y la investigación en un dominio bien conocido para el científico. Pero también cabe proponer otro modo de estudio, que avanza en una dirección opuesta y, a la vez, complementaria. Y no consiste en profundizar en un conocimiento generalista, sino más bien en el de síntesis, aquel que surge de la integración de diversas disciplinas. Y aquí nos remitimos a la idea ya indicada de los campos de la Lingüística, sean éstos el formal, el contextual, el historiográfico y el aplicado, o bien sean otros. Cada campo es un invitación al encuentro de sus estudiosos. Se trata, en definitiva, del diálogo entre especialistas de disciplinas afines. Éste es un canal de progreso científico ya conocido, pero insuficientemente explorado, que puede ser muy prometedor para la Lingüística.

 

Claro que es fácil expresar este propósito, pero resulta ocioso si no se acompaña su idea de un programa concreto. Pues bien, la edición del Diccionari de Sociolingüística brinda una propuesta específica, breve y sugestiva. Bajo este título excesivamente modesto, sus autores han organizado lo esencial del bagaje terminológico de las disciplinas contextuales, a partir del eje de la sociolingüística. Francesc Ruiz i San Pascual, Rosa Sanz i Ribelles, Jordi Solé i Camardons forman un equipo redactor destacable por la diversidad de su formación (en historia, pedagogía y filología) y por el propósito de abarcar conceptos académicamente consolidados y otros emergentes y renovadores.

 

Las 1.150 entradas de que consta el diccionario recorren y, lo que es más importante, interelacionan los fundamentos de la sociolingüística, la pragmática, la retórica, la semiótica, la etnografía lingüística y el análisis del discurso. Las entradas están rigurosamente definidas y de su contenido se obtiene una exposición comprensiva según el interés de cada término. La concisión del redactado resulta satisfactoriamente burlada de dos modos muy eficaces. En ciertas ocurrencias se provee un texto generoso. Y en todas las entradas halla el lector ampliaciones mediante la indicación de bibliografía, remisiones a otras entradas y, como pieza magistral, la localización del término en un índice temático. El índice temático es un anexo del diccionario mediante el que se ordena las entradas en un listado de 18 secciones. Para dar una idea del calado de esta organización conceptual, diremos que las secciones del índice temático son, por citar unas pocas, las siguientes: sociología de la lengua, planificación lingüística, sociolingüística del conflicto; variación y variedades lingüísticas; lengua, escuela y aprendizaje de lenguas; interlingüística. La consulta del índice temático atestigua la enorme capacidad investigadora de sus redactores, quienes se interesan también por la antropología lingüística, la psicología social, los derechos lingüísticos o las instituciones, programas y asociaciones vinculadas al estudio y la promoción de las lenguas.

 

La consulta del Diccionari de Sociolingüística permite palpar contenidos propios de una enciclopedia, compendiados de un modo inteligente y estimulante. Pues se trata de una obra que anima a crear y recorrer con aprovechamiento y placer ese campo común a profesores, alumnos y hablantes. La razón de esta invitación tan efectiva es que los autores del Diccionari de Sociolingüística, Francesc Ruiz i San Pascual, Rosa Sanz i Ribelles, Jordi Solé i Camardons, Diccionari de Sociolingüística, han dispuesto en la obra tres aspectos tan difíciles de conjugar como son la documentación, la reflexión y la crítica.

 

 

Discurso e inmigración

 

Discurso e inmigración. Propuesta para el análisis de un debate social

Antonio M. Bañón

Pròlogo de Teun A. Van Dijk; 350 págs.

Murcia, Universidad de Murcia, 2002.

 

 

El debate social y el análisis crítico del discurso

El libro Discurso e inmigración. Propuesta para el análisis de un debate social capta con fuerza la atención del lector porque se trata de una obra en que se combina una rigurosa investigación sobre el discurso con la actualidad social que supone para España y Europa la inmigración. He aquí, en esta investigación y actualidad, una confluencia inusual, que no incrementa el valor científico de la aportación, ya de por sí excelente, pero que sí multiplica las expectativas de la obra por su inmediata aplicabilidad a la comunicación social, esto es, a su estudio y regulación deontológica.

 

Una parte del mérito de la obra ha de reconocerse a la editorial, el servicio de publicaciones de la Universidad de Murcia, que ha publicado el riguroso estudio de Antonio M. Bañón Discurso e inmigración. Y la otra parte del mérito, la de fondo, corresponde al autor, Antonio M. Bañón, que es profesor del Departamento de Filología Española y Latina de la Universidad de Almería. Sus campos de investigación son el análisis del discurso oral y el análisis crítico del discurso. Dentro del primero recae su labor como coeditor de la revista Oralia (desde 1998), y en el segundo cabe anotar el libro Racismo, discurso periodístico y didáctica de la lengua (Almería, 1996), por sólo citar dos muestras de cada ámbito.

 

Discurso e inmigración es un trabajo de análisis crítico del discurso. Interpreta un amplio corpus discursivo de los medios de comunicación españoles referido a la inmigración, fundamentalmente con instrumentos conceptuales de la filología, pero también con otros de la sociología, la ética o la psicología social. La congruencia de esta intradisciplinariedad, tal como ha quedado establecido durante los años noventa por Fairclough, Wodak o van Dijk, entre otros autores, está en la perspicacia para relacionar la formalidad del discurso con los determinantes de su producción y difusión mediática.

 

Y el propósito de Discurso e inmigración es inquirir sobre las estrategias argumentativas y los efectos ideológicos de una realidad mediada, la que construyen o “tematizan” los mass-media. Como recuerda A. Bañón, la influencia de los medios es poderosa e interviene en la educación emotiva y sentimental del público. Más concretamente, concluye que, por ejemplo, los efectos atemorizadores (con el tópico de la avalancha o de la marginación y la delincuencia asociadas a la inmigración) superan a los de la compasión (sugerida con el tópico de la explotación que sufren grupos de inmigrantes o la extrema necesidad). Puestos en una balanza imaginaria dos paquetes discursivos cuantitativamente equivalentes, uno de advertencia y rechazo, y otro de comprensión y compromiso, fatalmente pesará más el primero y creará una reacción negativa.

 

Los materiales discursivos que examina esta investigación son extensos y variados, pues acoge la producción de prensa gráfica, audiovisual (televisión y radio) y telemática. Tal riqueza de fuentes manifiesta la importancia que el autor da a la comunicación escrita y la comunicación oral, y sugiere un afán admirable del investigador por recoger muestras de todo tipo. Con todo, más notable es aun el orden analítico que aplica a estos discursos, que organiza y describe de acuerdo con una tipología iluminadora. Antonio Bañón distingue los marcos discursivos del compromiso, la reivindicación, la discriminación, la condescendencia y la prevención. De éstos, escoge los tres primeros como marcos primarios de la producción discursiva sobre inmigración y dedica el libro a su análisis y ejemplificación.

 

Los medios de comunicación y el mundo académico

El libro consta de una breve presentación y dos extensas partes, teórica una y práctica la segunda. La primera parte expone los fundamentos teóricos de estudio, que aparecen dispuestos entorno a dos aspectos: el debate social y los medios de comunicación. En la sección del debate social halla el lector una novedad. Se trata de la precisa y atractiva caracterización del hipergénero del “debate social”, como denomina el autor, que es una prolongación y una enorme ampliación del debate como género oral y plurigestionado. A propósito del debate social, señala Bañón la actualidad del estudio agonístico de la cultura de masas, tal como ha planteado Deborah Tannen en La cultura de la polémica (1999). Y aporta un decálogo que caracteriza el debate social como: 1) aparición pública de opiniones dispares sobre un asunto; 2) participación de diferentes actores en la polémica, como instituciones, entidades, colectivos, etc.; 3) uso de tipos discursivos (entrevista, congreso, manifestación, encierro); 4) asimetría pública y mediática de los agentes; 5) discusión de asuntos de importancia social (inmigración, eutanasia); 6) ramificación de la discusión en debates sectoriales (acceso a la vivienda  o adquisición de la lengua por parte de los inmigrantes); 7) y, a la inversa, integración del debate en cuestiones más generales (la inmigración en el debate de la marginación o de la interculturalidad); 8) recepción de los discursos de modo intragrupal (por parte de los miembros del mismo grupo social) o intergrupal (miembros de un grupo distinto); 9) asunción por los medios de comunicación social de los tipos discursivos sobre el tema; 10) correlación de los altibajos del debate con sucesos o acontecimientos (accidente mortal de Lorca, campaña agraria).

 

Una vez establecido como marco el hipergénero del debate, el autor entra en el asunto de la inmigración. Y propone, como tarea previa, la consideración de los valores con que los agentes realizan su contribución dialógica. Distingue A. Bañón entre los discursos de los emisores no discriminados y los discursos d